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May 1 and a General Strike for the 8-Hour Day

General Strike cover image

See a PDF of this in English here. A Spanish translation is below.

May 1, International Workers’ Day, commemorates the historic struggle of working people throughout the world, and is recognized in every country, except the United States and Canada. This is despite the fact that the holiday began in the 1880s in the United States, with the fight for an 8-hour work day led by immigrant workers. The recent historic marches and protests for immigrant rights, which began with “El Gran Paro Americano 2006” (The Great American Boycott), have brought back into our memories May 1 as an important day of struggle. Although the history of the day has largely been forgotten in the U.S., it is still actively remembered and celebrated today by workers, unionists and oppressed peoples all over the world. In fact you can still walk through neighborhoods in Mexico and find streets named in commemoration, such as Calle Los Mártires de Chicago in Oaxaca City.

In 1884, the Federation of Organized Trades and Labor Unions passed a resolution stating that 8 hours would constitute a legal day’s work from and after May 1, 1886. The resolution called for a general strike (meaning a strike of all workers at all workplaces) to achieve the goal, since years of lobbying and legislative methods had already failed. With workers being forced to work ten, twelve, and fourteen hours a day, rank-and-file support for the 8-hour movement grew rapidly, despite the indifference and hostility of many union officials. By April 1886, 250,000 workers across the U.S. were involved in the May Day movement.

The heart of the movement was in Chicago, organized primarily by the anarchist International Working People’s Association, which believed in using education and direct action to create a free and revolutionary society based on the end of capitalism, the end of inequality based on class, race, and sex, and where working and oppressed peoples and communities were able to participate and have a meaningful voice in society. Their movement was based in the working class immigrant communities of the city, mainly among Germans, and was centered around a vibrant radical community that included daily and weekly newspapers in several languages, cultural clubs, youth groups, choirs, sports teams and especially labor unions.

By May 1, 1886 the movement had already won gains for many Chicago clothing cutters, shoemakers, and packing-house workers. Many participated in strikes and hundreds of thousands—estimated between 300,000 and 1 million—participated in marches and parades on that day. But on May 3, police fired into a crowd of strikers at the McCormick Reaper Works Factory, killing four and wounding many. Anarchists called for a mass meeting the next day in Haymarket Square to protest the brutality of the police.

The meeting proceeded without incident, and by the time the last speaker was on the platform, the rainy gathering was already breaking up, with only a few hundred people remaining. It was then that 180 cops marched into the square and ordered the meeting to disperse. As the speakers climbed down from the platform, a bomb was thrown at the police (by someone unknown to this day), killing one and injuring seventy. Police responded by indiscriminately firing into the crowd and on fellow officers, killing one worker and injuring many others. The event became known as the Haymarket Affair.

Martial law was declared. Hundreds of trade union activists and political dissidents were hunted down and jailed. Eight innocent union activists were charged with conspiracy to murder. In a sham trial full of fabricated evidence five of them were sentenced to death by hanging. The press loudly applauded. Their only crimes were holding dissident political views and trying to organize workers.

In 1889 North American trade unionists traveled to Paris to attend the congress of the Labor and Socialist International. Delegates heard about the struggle for the 8-hour day and resolved to organize worldwide demonstrations on May 1 so that in all countries on one appointed day workers would demand the legal reduction of the working day. In 1891 the International added that it must also serve as a demonstration on behalf of the demands to improve working conditions, and to ensure peace among the nations.

May Day is a part of our history, a day for new beginnings and a the day to show that we workers have more in common with each other than we do with those who would rule over us.

—Adapted from Adam Welch, Bay Area IWW, and from the Windsor, Ontario IWW by the IWW General Strike Coordinating Committee, Denver


Primero de Mayo y la Huelga General por la Jornada Laboral de 8 Horas

El Uno de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, conmemora la lucha histórica de la clase trabajadora de todo el mundo, y está reconocido en todos los países, con la excepción de Estados Unidos y Canadá. Esto ocurre a pesar del hecho de que la celebración empezó en la década del 1880 en Estados Unidos, con la lucha por la jornada laboral de 8 horas liderada por los trabajadores emigrantes. Las marchas y protestas por derechos para los emigrantes, que empezaron por el “Gran Paro Americano del 2006,” han traído memorias del Primero de Mayo como un día de lucha importante. Aunque la historia de este día ha sido ampliamente olvidada en los Estados Unidos, todavía la recuerdan y la celebran activamente trabajadores, sindicalistas y oprimidos en todo el mundo. De hecho, todavía es posible caminar por ciertos vecindarios de Méjico y encontrar calles nombradas en su conmemoración, como la calle de Los Mártires de Chicago en la ciudad de Oaxaca.

En 1884, La Federación de Trabajadores Organizados y Sindicatos aprobó una resolución estableciendo que la jornada de trabajo de 8 horas constituiría la definición legal de el día de trabajo desde y a partir del Uno de Mayo de 1886. La resolución convocó una huelga general (es decir huelga de todos los trabajadores en todos los puestos de trabajo) para alcanzar el objetivo, ya que años de negociación y métodos legislativos habían fracasado. Con una clase trabajadora obligada a trabajar diez, doce y catorce horas al día, el apoyo de las bases al movimiento por la jornada de ocho horas creció rápidamente a pesar de la indiferencia y hostilidad de muchos cuadros sindicales. En Abril de 1886, 250.000 trabajadores a lo largo de los Estados Unidos estaban involucrados en el movimiento de el Uno de Mayo.

El corazón del movimiento estaba en Chicago, organizado principalmente por la anarquista Organización Internacional de Trabajadores, que creía en la educación y la acción directa como medios para alcanzar una sociedad libre y revolucionaria fundada sobre la terminación del capitalismo, la terminación de la desigualdad de clases, razas y sexos, y donde las gentes y las comunidades trabajadoras y oprimidas fueran capaces de participar y ser escuchados en la sociedad. Su movimiento estaba basado en las comunidades de trabajadores emigrantes de la ciudad, principalmente entre los alemanes, y estaba centrado en torno a una vibrante y radical comunidad que incluía diarios y semanales en varias lenguas, asociaciones culturales, asociaciones de jóvenes, coros, equipos deportivos y especialmente sindicatos de trabajadores.

Para el Primero de Mayo de 1886 el movimiento ya había conquistado el apoyo entre los trabajadores textiles, del calzado y empaquetadores. Muchos participaron en huelgas y cientos de miles – estimados entre 300.000 y un millón—participaron en marchas y manifestaciones aquél día. Pero el 3 de Mayo, la policía abrió fuego sobre una multitud de huelguistas de la factoría McCormick Reaper, asesinando a cuatro e hiriendo a muchos. Los anarquistas convocaron una concentración para el día siguiente en Haymarket Square para protestar la brutalidad de la policía.

La concentración transcurrió sin incidentes y cuando el último orador se encontraba en el podio la multitud ya se empezaba a disolver bajo la lluvia y sólo permanecían unos cientos de participantes. Fue justo entonces cuando 180 policías entraron en la plaza y ordenaron que la concentración se dispersara. Al tiempo que los oradores bajaban del podio una bomba fue arrojada a la policía (hasta hoy en día no se sabe por quién), matando a uno e hiriendo a setenta. La policía respondió abriendo fuego indiscriminado sobre la multitud y sobre sus mismos compañeros, matando un trabajador e hiriendo otros muchos. El suceso es conocido como el Incidente de Haymarket.

Se declaró ley marcial. Cientos de activistas sindicales y disidentes políticos fueron cazados y encarcelados. Ocho activistas sindicales fueron acusados de intento de asesinato. En una farsa de juicio repleto de falsas pruebas cinco de ellos fueron sentenciados a morir en la horca. La prensa aplaudió ruidosamente. Sus únicos crímenes fueron mantener puntos de vista políticos disidentes e intentar organizar a los trabajadores.

En 1889 sindicalistas norteamericanos viajaron a París para atender el congreso de la Internacional Socialista de Trabajadores. Los delegados debatieron sobre la lucha por la jornada de ocho horas y decidieron organizar manifestaciones para el Primero de Mayo en todo el mundo con el fin de que todos los trabajadores de todo el mundo demandasen la reducción legal de la jornada de trabajo el mismo día. En 1891 la Internacional añadió que también debe de servir como demostración de apoyo a las demandas para mejorar las condiciones de trabajo y para garantizar la paz entre las naciones.

El Primero de Mayo es parte de nuestra historia, un día para mirar al futuro y para mostrar que los trabajadores tenemos mas en común entre nosotros que con los que nos gobiernan.

—Adaptado de Adam Welch, de IWW de Bay Area, y de Windsor, Ontario IWW por el Comité General Coordinador de Huelga de IWW, Denver. Gracias a Manuel por el traducción.

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